En Barranquilla me quedo

Las eliminatorias Sudamericanas para el Mundial Rusia 2018 están llegando a su fin. Colombia ha elgido como sede a la ciudad de Barranquilla. Colombia, faltando solamente tres partidos lidera sin mucha ventaja a los aspirantes para uno de los cupos que dejó Brasil ya clasificado.  Venezuela y Bolivia no tienen opción matemática y entre el segundo y el octavo hay tan solo cinco puntos de diferencia con nueve en disputa, en otras palabras, cualquiera de los siete opcionados puede clasificar por sus propios méritos y sin pedir permiso de nadie si tiene tres partidos excepcionales. Colombia, con el mejor equipo de su historia, podría quedar eliminado más aún cuando Perú y Paraguay vuelven a respirar.

¿Porqué tanto sufrimiento?, ¿porqué llegar a los partidos finales siempre en la cuerda floja teniendo figuras mundiales, equipo y técnico?

Las presentaciones de Colombia en casa, sin ser malas, no han sido las mejores. Los partidos que se han ganado han sido sufridos y desgastantes. Si partimos de la premisa de que en casa se debería ganar, Colombia en los siete partidos disputados hasta hoy en casa ha ganado 4, empatado 2 y perdido 1. Perú, Ecuador y Argentina, con una campaña mucho más mediocre, ha ganado los mismos partidos en casa. En casa Chile ha ganado cinco y Uruguay seis y van atrás de Colombia. ¿Que indica esto? La campaña de Colombia ha sido mejor por fuera y son los puntos de fuera los que tienen a Colombia arriba.

Se tiene un concepto en Colombia que traer a los equipos de fuera a jugar a Barranquilla a las tres de la tarde es ventaja para Colombia, se elige jugar en horarios infernales y húmedos para que el rival sufra y se desgaste. Lo que de verdad no se está pensando con esta idea es que estos factores les afectan a los dos equipos, y creo sinceramente que estos factores afectan más a Colombia puesto que es el equipo que tiene que hacer el desgaste inicial, el que tiene que salir a buscar el partido. El visitante con defenderse sin mucho gasto puede controlar la situación. Esta premisa puede haber sido la adecuada en los noventas cuando la plantilla de jugadores de Colombia militaba en los equipos locales y permanentemente jugaban en climas como los de Barranquilla, pero hoy, que tenemos casi a toda la plantilla climatizada en otras latitudes, este concepto está causando más daño al equipo que beneficio.  Lo que afecta a todos no puede ser ventaja para ninguno.

Estamos desaprovechando la oportunidad de tener un equipo excelente rindiendo al máximo por ponerlo a jugar en condiciones insufribles. De verdad habrá que revaluar esto pronto y elegir otras sedes que sean más adecuadas para que el equipo rinda jugando al futbol que es lo que debe hacer.

El otro concepto de que la barra de Barranquilla es inmejorable, pues, hemos de aceptar que el ambiente es muy bueno fuera de la cancha, pero eso no clasifica. Las cábalas indican que siempre que hemos clasificado ha sido jugando eliminatorias en Barranquilla, pues habrá que dejar que se clasifique en alguna otra ciudad para que se pueda desmentir esto.  Bogotá por su altura no es opción al igual que Barranquilla por su clima. Hay que buscar una ciudad de altura y clima intermedios como Medellín, Bucaramanga o Cali y sacudirnos regionalismos.  Estas decisiones tienen que ser estratégicas y dejar la terquedad de seguir con una sede que hoy perjudica. Se puede jugar, dependiendo del rival, en ciudades diferentes como hacen Brasil y Argentina.

Ojalá y se clasifique a Rusia 2018, sino será el mayor fracaso de la historia futbolística de Colombia por seguir con la tonada <<en Barranquilla me quedo>>

 

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